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domingo, 10 de abril de 2011
sábado, 9 de abril de 2011
Un día de aventuras...
Septiembre de 2005.
Comienza la aventura...
Era a principios del mes de septiembre del 2005.
Nuestra amiga Contxa, nos había hablado, hacía un tiempo, de pasar un fin de semana, en un hotelito en Alcalá del Júcar, donde se realizaban actividades en la Naturaleza. Haríamos Rafting, titoliras, 4 x 4 en Quads..... Ella ya había estado allí con sus alumnos.
Nos convenció, a unos mas que a otros, y para allá que nos vamos, no sin antes haberme hecho prometer, Margarita, que no la obligaría a hacer "rappel" ni cosas "raras"... Aunque luego si que hizo "rafting" por el río. El agua no le da miedo....
El equipo estaba formado por Contxa, Margarita y Vicenta, Gabriel, Miguel y Pedro.
Seguirá.....
Comienza la aventura...
| Los Aventureros... |
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| Aquí el agua está tranquila, lo malo viene luego... |
| Las valientes Aventureras... |
Era a principios del mes de septiembre del 2005.
Nuestra amiga Contxa, nos había hablado, hacía un tiempo, de pasar un fin de semana, en un hotelito en Alcalá del Júcar, donde se realizaban actividades en la Naturaleza. Haríamos Rafting, titoliras, 4 x 4 en Quads..... Ella ya había estado allí con sus alumnos.
Nos convenció, a unos mas que a otros, y para allá que nos vamos, no sin antes haberme hecho prometer, Margarita, que no la obligaría a hacer "rappel" ni cosas "raras"... Aunque luego si que hizo "rafting" por el río. El agua no le da miedo....
El equipo estaba formado por Contxa, Margarita y Vicenta, Gabriel, Miguel y Pedro.
viernes, 8 de abril de 2011
Un sueño, una moto...
Tenía 2 años y ya soñaba con tener una moto...
Mas tarde, cuando ya tenía 16 años, cerca de casa, en la calle Quevedo de Tánger, había un distribuidor de, no recuerdo que marca de coches, que en su vitrina tenía una moto grande cuyo ojo de cristal, redondo y brillante, me miraba pasar, todos los días, en mi ida y vuelta al I.P.E., Instituto Politécnico Español, en Tánger. Yo me paraba cada vez y la miraba, embobado como si fuera un pastel recubierto de miel que me hiciera la boca agua.
Yo me había dicho que esa moto había de ser mía. En cuanto cumpliera los 18 años, le pediría a mi padre, antiguo motero por necesidad, que me ayudara a comprarla...
Pasaron uno o quizá dos años y la moto estaba allí esperándome. Seguíamos mirándonos mutuamente, día tras día, yo con mi cartera en la mano y ella con su gran ojo de cristal. ¡Que bonita era! ¡Y que grande! Ese foco tenía que alumbrar toda la noche como lo hacía el faro del Cabo Spartel o del Cabo Malabata.
Así pasaron los meses y ya quedaban solo unas semanas para cumplir mis 18 años... El corazón me latía cuando pensaba en ella, porque mi Padre no me había dicho que nó.... aunque tampoco me había dicho que sí.
Una tarde, a la vuelta del Instituto, ya solo tendríamos que esperar tres días, me acerqué a la vitrina de exposición y...¡oh! desilusión, ¡ella no estaba! No podía ser, habíamos esperado tanto tiempo... No podía ser, ¿la habría comprado ya mi Padre?....Corrí a casa, pasando antes por el garaje, corriendo, corriendo, no quería perder la esperanza... ¡oh maravillosa credulidad de juventud!
Finalmente, tuve que convencerme, mi moto había desaparecido para no volver, pues nunca nos volvimos a cruzar las miradas, aunque, hoy en día, aún la veo, grabada en mi retina.
Llegué a pensar que mi Padre les había pedido, a los de la tienda, que quitaran esa moto de la vista y la escondieran, no se donde...
.................................
Luego, por Navidad, tuve una moto azul, con motor de cuatro tiempos y 50 cc, marca Alpino, y tres velocidades en el puño, de la que algún día contaré su historia y mis desventuras iniciales con ella.
Mas tarde la cambiamos por una de dos tiempos, 50 cc y marca Flandria, con cuatro velocidades en el puño! Esta si "andaba"...
Cuando me fui a estudiar a la Península, cumplidos los 18 años, en una de mis ausencias, al volver a casa por vacaciones, mi hermano Julio, que era el guardián de mi Flandria, había ¡cambiado mi flamante Flandria por una batería!, si, ese instrumento musical con tantos platos y cajas... La verdad es que no me enfadé y nunca entendí por qué.
Quizá porque ya, de vez en cuando, me dejaban el coche....
Mas tarde, ya casado y trabajando, residiendo en Algorta, me compré una Sanglas 400E.
De esta también hablaré en otra ocasión. Al cabo de un tiempo realicé un cambio. A un compañero de trabajo que vivía en Madrid, Gustavo, le envié la Sanglas y él me envió su Montesa, una Cota 246 Trail de color rojo.
Nos hicimos el intercambio pues a él le venia mejor la Sanglas para andar por Madrid y yo prefería disfrutar de la moto por los alrededores de Algorta, monte a través y...¡como se suda haciendo motocross!.....
Luego vendrá la Yamaha Majesty 250 cc que pasó a manos de Almudena, la BMW R1100RT y para terminar, volveremos a acercarnos a los orígenes, y vendrá el Vespino! modelo ALX, con sus 49,7 cc.....
A esta ya se que no llegaré:
Martes 12 de abril de 2011
En la primera foto que he puesto aquí, aparece un niño de unos dos años, en una moto y poogo, como leyenda, que está en el vehiculo familiar.
Voy a contar por qué digo esto. Mis padres, en sus primeros años de casados, vivian en Tánger y los Abuelos en Tetuán, y para poder ir a visitarlos, los fines de semana....
Seguirá......
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| Este soy yo, en Tánger, en el vehículo familiar, un día de campo... |
Mas tarde, cuando ya tenía 16 años, cerca de casa, en la calle Quevedo de Tánger, había un distribuidor de, no recuerdo que marca de coches, que en su vitrina tenía una moto grande cuyo ojo de cristal, redondo y brillante, me miraba pasar, todos los días, en mi ida y vuelta al I.P.E., Instituto Politécnico Español, en Tánger. Yo me paraba cada vez y la miraba, embobado como si fuera un pastel recubierto de miel que me hiciera la boca agua.
Yo me había dicho que esa moto había de ser mía. En cuanto cumpliera los 18 años, le pediría a mi padre, antiguo motero por necesidad, que me ayudara a comprarla...
Pasaron uno o quizá dos años y la moto estaba allí esperándome. Seguíamos mirándonos mutuamente, día tras día, yo con mi cartera en la mano y ella con su gran ojo de cristal. ¡Que bonita era! ¡Y que grande! Ese foco tenía que alumbrar toda la noche como lo hacía el faro del Cabo Spartel o del Cabo Malabata.
Así pasaron los meses y ya quedaban solo unas semanas para cumplir mis 18 años... El corazón me latía cuando pensaba en ella, porque mi Padre no me había dicho que nó.... aunque tampoco me había dicho que sí.
Una tarde, a la vuelta del Instituto, ya solo tendríamos que esperar tres días, me acerqué a la vitrina de exposición y...¡oh! desilusión, ¡ella no estaba! No podía ser, habíamos esperado tanto tiempo... No podía ser, ¿la habría comprado ya mi Padre?....Corrí a casa, pasando antes por el garaje, corriendo, corriendo, no quería perder la esperanza... ¡oh maravillosa credulidad de juventud!
Finalmente, tuve que convencerme, mi moto había desaparecido para no volver, pues nunca nos volvimos a cruzar las miradas, aunque, hoy en día, aún la veo, grabada en mi retina.
Llegué a pensar que mi Padre les había pedido, a los de la tienda, que quitaran esa moto de la vista y la escondieran, no se donde...
.................................
Luego, por Navidad, tuve una moto azul, con motor de cuatro tiempos y 50 cc, marca Alpino, y tres velocidades en el puño, de la que algún día contaré su historia y mis desventuras iniciales con ella.
Mas tarde la cambiamos por una de dos tiempos, 50 cc y marca Flandria, con cuatro velocidades en el puño! Esta si "andaba"...
Cuando me fui a estudiar a la Península, cumplidos los 18 años, en una de mis ausencias, al volver a casa por vacaciones, mi hermano Julio, que era el guardián de mi Flandria, había ¡cambiado mi flamante Flandria por una batería!, si, ese instrumento musical con tantos platos y cajas... La verdad es que no me enfadé y nunca entendí por qué.
Quizá porque ya, de vez en cuando, me dejaban el coche....
Mas tarde, ya casado y trabajando, residiendo en Algorta, me compré una Sanglas 400E.
De esta también hablaré en otra ocasión. Al cabo de un tiempo realicé un cambio. A un compañero de trabajo que vivía en Madrid, Gustavo, le envié la Sanglas y él me envió su Montesa, una Cota 246 Trail de color rojo.
Nos hicimos el intercambio pues a él le venia mejor la Sanglas para andar por Madrid y yo prefería disfrutar de la moto por los alrededores de Algorta, monte a través y...¡como se suda haciendo motocross!.....
Luego vendrá la Yamaha Majesty 250 cc que pasó a manos de Almudena, la BMW R1100RT y para terminar, volveremos a acercarnos a los orígenes, y vendrá el Vespino! modelo ALX, con sus 49,7 cc.....
A esta ya se que no llegaré:
Martes 12 de abril de 2011
En la primera foto que he puesto aquí, aparece un niño de unos dos años, en una moto y poogo, como leyenda, que está en el vehiculo familiar.
Voy a contar por qué digo esto. Mis padres, en sus primeros años de casados, vivian en Tánger y los Abuelos en Tetuán, y para poder ir a visitarlos, los fines de semana....
Seguirá......
jueves, 7 de abril de 2011
Historia de Tánger
siglo IX a. J.-C. : llegada de los Fenicios al lugar de Tánger.
siglo IX a. J.-C. : la ciudad pasa a ser controlada por los Cartagineses.
Año 140 a. J.-C. : llegan los Romanos – Capital de la Mauritania Tingitana.
706 : Moussa Ibn Noussair se apodera de la ciudad . Tánger se vuelve musulmana.
711 : Tarik Ibn Ziad, a partir de Tánger, se lanza a la conquista de España.
1437 : primera tentativa portuguesa de apoderarse de la Ciudad.
1458 : segunda tentativa portuguesa de apoderarse de la Ciudad.
1464 : tercera tentativa portuguesa de apoderarse de la Ciudad.
1471 : los Portugueses se apoderan de la Ciudad de Tánger.
1492 : un gran número de árabes y judeo-andaluces, expulsados de España y de Portugal, pasan por Tánger y, muchos de ellos, se quedan o se instalan en la región.
1580 : Tánger pasa, con Portugal, bajo domino español.
1640 : Tánger vuelve a ser Portuguesa tras la independencia de Portugal.
1661 : Catalina de Braganza aporta, en su dote, Tánger à Carlos II de Inglaterra. La ciudad pasa a control inglés..
1673 : los Ingleses fortifican la ciudad para resistir a los ataques del jefe de tribu, Al Ghaïlan.
1678 : el sultán Moulay Ismaïl inicia el asedio de la Ciudad.
1684 : los Ingleses destruyen las fortificaciones y abandonan la ciudad a Moulay Ismaïl. La ciudad vuelve a ser fortificada para convertirse en un muro de cara al mundo exterior.
1757-1790 : reino del Sultán Sidi Mohamed Ben Abdallah quien, para proteger a sus súbditos, inicia el cantonamiento de los diplomáticos occidentales en Tánger.
1794 : creación de la Escuela de la Mision Católica Española.
1794 : el Cónsul de Francia abandona Rabat para instalarse en Tánger.
1832 : Eugène Delacroix pasa una temporada en Tánger y queda maravillado.
1832 : Eugène Delacroix pasa una temporada en Tánger y queda maravillado.
6 agosto 1844 : bombardeo de la Ciudad por el Príncipe de Joinville con el pretexto del asilo acordado por el sultán, al emir argelino Abd El Kader.
1857 : creación del Correo británico
1864 : creación de la Escuela de la Alianza Israelita.
1864 : inauguración del faro del Cabo Spartel
1865 : instalación, por parte de Francia, de un Correos nacional del estado.
1880 : “Eastern Telegraph Company” une Tánger con Gibraltar con un cable submarino.
1883 : los Españoles crean la red de teléfonos interurbano.
1885 : se crea la escuela francesa la “Institution Robinet”.
3 octubre 1904 : se firma un acuerdo secreto entre España y Francia para delimitar las zonas de influencia. Tánger deberá tener un estatuto particular.
31 marzo 1905 : Guillermo II llega a Tánger para oponerse a las ambiciones de España y Francia, en Marruecos.
7 abril 1906 : la Conferencia de Algeciras determina las zonas de influencia de España y Francia y Tánger tendrá un Estatuto especial.
1909 : Francia construye un colegio para niñas (futuro Lycée Saint-Aulaire).
1912-1913 : construcción del Palacio del Sultan Moulay Abd al-Hafid.
30 marzo 1912 : se firma en Fes, el tratado de protectorado francés, por el Sultan Moulay Hafid et Mr. Regnault, ministro plenipotenciario de Francia en Tánger.
1913 : construcción del colegio francés (futuro Lycée Regnault).
1913 : inauguración por España del Gran Teatro Cervantes.
18 diciembre 1923 : convención de Paris: Tánger será una zona internacional bajo soberanía del Sultan de Marruecos.
14 mayo 1924 : ratificación de la Convención de Paris.
1er junio 1925 :entrada en vigor del Estatuto Internacional de la Zona de Tánger.
1930 : visita de un importante representante del movimiento panarabe: el emir Chakib Arsalane.
1935 : creación de una escuela marroquí por Abdallah Guennoun.
14 junio 1940 : ocupación de Tánger por las tropas españolas.
20 noviembre 1940 : unión de la Ciudad de Tánger a la zona española y expulsión del Mendub (representante del Sultan).
17 marzo 1941 : instalación del Consulado Alemán en la Mendubia.
2 mayo 1944 : los Españoles, presionados por los Americanos, echan a los Alemanes de la Mendubia.
9 octubre 1945 : las tropas Españolas dejan Tánger.
11 octubre 1945 : un crucero francés trae de nuevo al Mendub a Tánger.
2 septiembre 1946 : nacimiento de Miguel N.G.
2 septiembre 1946 : nacimiento de Miguel N.G.
9 abril 1947 : llegada del Sultan Mohamed Ben Youssef (Mohamed V)
10 abril 1947 : el Sultan Mohamed V pronuncia el discurso de Tánger en el cual reclama la Independencia de Marruecos.
29 octubre 1956 : unión de la Ciudad de Tánger al Reino de Marruecos.
1957 : Tánger se convierte en la ciudad de verano del Reino.
26 agosto 1957 : una Carta Real, estipula que continúe la libertad de intercambio y de comercio para la Ciudad de Tánger.
1960 : Tánger pierde su Estatuto Particular y se le dota de una zona franca……….
Y así se acabó nuestra Tánger, mi Tánger querida y siempre añorada...……
domingo, 3 de abril de 2011
Ha nacido un niño.
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Tánger. 2004 – En esta casa nací yo....
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Tánger, 1.946
Corría el primer día del último mes del verano de 1.946….Había hecho mucho calor y seguía haciéndolo por lo que , todas las ventanas y balcones de la casa, estaban abiertos. También ,todas las luces estaban encendidas; eran las dos de la madrugada y en aquel tercer piso del Bulevar Anteo, en Tánger, había un gran ajetreo.
Acababa de caer una “chaataa”, chubasco en castellano, y de la calle subía un olor a tierra mojada, tan agradable a veces, que te hacían henchir los pulmones queriendo coger un poco de aire fresco.
Por el balcón del comedor, al otro lado del Bulevar, a lo lejos, entre las ramas de un gran árbol donde vivía una lechuza, ¿o quizá un búho?, se veían titilar la luces de las barcas de pesca en la bahía.
Desde allí, mi padre, un hombre joven de 33 años, en plena forma física y, aunque no muy alto, de complexión fuerte, fumaba cigarrillo tras cigarrillo, con cierta ansiedad, mirando sin ver.
En la cocina, mi Tía Joli, una muchacha de veinte y pocos años, hacía lo que le mandaba mi Abuela Rita…había que calentar agua, tener el café caliente, preparar lo que ya había sido preparado por mi madre…toallas, sabanas….
El nerviosismo flotaba en el aire….
La casa tenía un corredor largo al que se asomaban las habitaciones, y allí, en una de ellas, a mitad del pasillo, mas bien hacia el final, en el dormitorio de mis padres, con la luz encendida, en una cama blanca como la nieve y con sabanas almidonadas, había una mujer joven, de 23 años, sudorosa pero tranquila, con un rosario en las manos, esperando…..Era mi madre.
También había una señora, mas bien gruesa, bajita, vestida de blanco, que le hablaba a mi madre y a quien esta no contestaba…..era la comadrona.
En la habitación de enfrente, la única que tenía las luces apagadas, y a la cual cada dos por tres se asomaba mi padre en su deambular nervioso por toda la casa, había una cuna donde feliz e inocente, ignorante de lo que ocurría, dormía un bebé de 4 años….Pili, mi hermana.
Ya quedaba poco. Entonces no se sabía si iba a ser niño o niña antes de nacer. Los nervios, que todos contenían, no se demostraban; el silencio solo era roto por las palabras de la comadrona y de mi Abuela que seguía dando órdenes, sin levantar la voz, pero firme y cortante.
Mi Tía Joli recorría el pasillo corriendo, una y otra vez, cruzándose cada vez con mi padre….
Los cigarrillos se acababan con una rapidez sorprendente, a veces había uno encendido en el cenicero y otro en los labios, acabado de encender.
De pronto, a las 2 y diez de la madrugada, se oyó un ruido diferente…
¿Qué había sido eso? ¿Ya estaba aquí?....
No.
Alguien estaba introduciendo, con cuidado, la llave en la puerta de entrada a la casa.
Alguien que quería entrar y no quería hacer ruido…pero esa cerradura, ¡cuantas veces pensó mi padre en engrasarla!..
Era mi Tío Pepe, soltero aún, mas joven que mi padre y hermano de este, que volvía a casa. Las noches de los domingos eran para salir de fiestas…
Con el sombrero en la mano, la corbata bien puesta y la chaqueta también, el pelo engominado, como recién salido de la barbería, preguntó en voz baja ¿Cómo va todo?
No recuerdo lo que le contestaron… creo que mi Abuela le regañó por llegar tan tarde y le mandó al comedor a que esperara, junto a su hermano, sin molestar.
Ya estaban todos en casa, dando tiempo al tiempo….
Por el balcón abierto penetraba el olor a tierra mojada y el sonido producido por las hojas, al rozar unas con otras, del árbol centenario... Quizás no tuviera 100 años, pero era muy grande, muy grande…
Se había levantado un viento extraño que, a esas horas, no era normal.
En el cielo unas pocas nubes medio ocultaban la luna llena. Parecía que iba a caer otra “chaataa”. De pronto, igual que llegó, el viento se paró, fue una calma súbita. Parecía que también había estado esperando y que, como todos, se había quedado sin respiración ¡!!
Sí, eso que se había oído era el llanto de ¡¡un bebé recién nacido!!
¡¡Ya estaba aquí!!
¿Qué había sido?.. ¿Niño?.. ¿Otra niña?..
¿Iba todo bien?
¿Estaba completo ese bebé? ¿Tenía 5 dedos en cada mano y en cada pié?......
Mi hermana Pili se despertó y llamó… ¿Papá?.. ¿Papá?.. ¿Qué pasa?
Mi Tío Pepe corrió a coger en brazos a su sobrina, mi padre no sabía qué hacer, no le quedaban cigarrillos….Mi Abuela seguía dando ordenes cortas y tajantes. Mi Tía Joli seguía corriendo de la cocina al dormitorio….
¡¡Había nacido un niño!!.. ¡¡Un niño!!
Era el día 2 de septiembre de 1.946 y le llamarían, igual que a su padre, Miguel….Miguelito para diferenciarlo… Miguelín para su hermana pequeña, que nacería unos años mas tarde y le pondrían de nombre Marisa.
Antes de Marisa, la historia se volvió a repetir, otras dos veces, con Julio y con Carlos, pero entonces, ya "teniamos experiencia"...
Antes de Marisa, la historia se volvió a repetir, otras dos veces, con Julio y con Carlos, pero entonces, ya "teniamos experiencia"...
Fin
miércoles, 23 de marzo de 2011
Proyecto de Viaje a la Alcarria...
Uno de mis proyectos para el futuro, siempre en el mundo de la moto, es: "Un Paseo por la Alcarria".
Sacado de Wikipedia. La Enciclopedia Libre
La Alcarria es una comarca natural española, situada en la Submeseta Sur, que comprende la mayor parte de la provincia de Guadalajara, noroeste de Cuenca (ambas en Castilla-La Mancha) y una pequeña zona del sureste madrileño. Podría decirse que La Alcarria encontraría su límite por el N (NE) en las inmediaciones de Sierra Ministra, cuna del río Henares que, a su vez serviría de límite NNO, mientras que el Tajo sería su límite Sur, aguas abajo del pantano de Entrepeñas y Buendía. El límite oriental lo estaría constituyendo la barrera orográfica de la Sierra de Altomira. Las cuestas occidentales que enlazan con el río Jarama tras la desembocadura del Henares e inmediatamente antes del encuentro de éste con el río Tajo constiturían grosso modo el límite occidental.
La Alcarria goza de popularidad debido a su inconfundible paisaje antropizado, marco contextual de célebres obras literarias entre las que destaca fundamentalmente Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela. Como productos destacados de la tierra habría que mencionar la miel de la Alcarria, el espliego y el cordero de raza alcarreña, aunque también serían dignos de mencionar sus vinos, con una reciente denominación de origen: Mondéjar.
Su nombre proviene del árabe y significa terreno alto, raso y con poca hierba. El gentilicio de la zona es "alcarreño".
El Himno de la Alcarria:
El Himno a la Alcarria es un canto tradicional, cantado por muchas rondas de la provincia en tono de seguidilla
Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
¡Qué verdes sus prados,
qué ricas sus vegas!
qué hermosa y qué bella!
¡Qué verdes sus prados,
qué ricas sus vegas!
¡Qué esbeltos sus montes,
qué alegres sus sierras!
¡Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
qué alegres sus sierras!
¡Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
Guadalajara, tu nombre es sueño
como el susurro de una colmena.
Clama en el cielo y habla sereno,
huele a romero y a flor de esencia.
como el susurro de una colmena.
Clama en el cielo y habla sereno,
huele a romero y a flor de esencia.
Cantos alegres,
Ruidos de abejas
dan sus notas,
suaves cadencias.
Luces de plata,
besos de estrella
tiene la noche sobre tu tierra.
Ruidos de abejas
dan sus notas,
suaves cadencias.
Luces de plata,
besos de estrella
tiene la noche sobre tu tierra.
Tus pardas llanuras,
tu miel y tu cera
son gloria de España
y olor de tu tierra.
tu miel y tu cera
son gloria de España
y olor de tu tierra.
¡Qué bella es Castilla,
Castilla entera!
¡Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
Castilla entera!
¡Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
¡Qué esbeltos sus montes,
qué alegres sus sierras!
¡Qué hermosa es La Alcarria,
qué hermosa y qué bella!
Sacado de Wikipedia. La Enciclopedia Libre.
martes, 22 de marzo de 2011
Pequeña Vuelta a Andalucía en solitario....
El pasado mes de Octubre, año 2010, conseguí por fin, hacer realidad una parte de mis sueños...
Salgo el día 8 de octubre a las 8h15 de la mañana.
Bajo al garaje a cargar la maletas y espero a Almudena que quedó en venir a despedirme pero estoy demasiado abrigado y empiezo a sudar…. Finalmente decido irme a que me de el aire. Cuando estoy subiendo el puerto de Buñol empiezo a notar el cambio de temperatura, hace fresquito pero agradable. Suena el teléfono pero mi manos libres está mal conectado pues no consigo hablar. Finalmente decido parar a unos 60 km de Valencia y llamo a Almudena. Ha llegado cuando yo salía, nos hemos cruzado. Me desea buen viaje y sigo camino de Córdoba donde quiero llegar a media tarde. Mi GPS funciona bien pero la pantalla no se ve con la claridad del sol y no oigo las indicaciones. Tampoco me hace mucha falta pues creo que recuerdo el camino. Solo lo necesitaré para entrar y salir de las ciudades, sobre todo Sevilla que conozco bien poco y se me hizo siempre un mundo
A las 10h20 primer repostaje ya que no salía con el depósito lleno. La bolsa sobre el depósito no es cómoda pues cae sobre mi y, en parado, al girar el manillar toca el botón del elevalunas y me baja la visera. No me convence. Aprovecho y me tomo un bocadillo de los 4 que llevo y bebo un poco de agua, estiro las piernas y seguimos carretera
Llegando al cruce de la NIII donde la carretera va hacia Madrid y hacia Albacete creo que tengo un despiste y continuo dirección Madrid. Poco antes de llegar a Honrubia giro a la izquierda camino de Manzanares. Ya llevo unos cuantos kilómetros de autovía y es muy monótono. El trasero empieza a doler pero aún quedan unos cuantos kilómetros mas. Continua la monotonía, el motor suena como una máquina de coser y la velocidad de crucero a 110 km/h se mantiene con facilidad, con puntas de 120 km/h
A las 12h30, me salgo de la autovía y busco un lugar donde parar un rato a la sombra. Las llanuras de la Mancha son interminables. No quiero andar mucho buscando y me paro a la sombra de un árbol al borde de una carretera de segundo orden. Es también una recta infinita….
Estiro las piernas, enderezo la espalda y me como otros dos bocadillos. Hay que seguir. Se está haciendo pesada la carretera por monótona y solitaria. Los coches que pasan van mas rápido que yo. Y después dicen que los moteros van como "locos"…
Pero yo quiero disfrutar del sonido del motor que sigue sonando cual máquina de coser….
Siguen cayendo los kilómetros y me pongo a cantar. Dentro del casco mi voz suena bien….me gusta oírme, jejeje…
A las 14h45 vuelvo a parar para el segundo repostaje. Ya llevamos 455 km. Quedan unos 130 km para llegar a Córdoba. Empiezo a pensar en el “berenjenal” en que me he metido… “Cuando llegue a Sevilla dejo la moto allí y la pongo en venta…”. “ Por un billete de vuelta a Valencia regalo la moto….” Es una paliza de monotonía, soledad y fatiga. Sobre todo por falta de entrenamiento…
Finalmente llegamos, mi moto y yo, a Córdoba ¡!... No reconozco nada. Una gran avenida.. Calor, coches, rotondas, semáforos, ruidos… Pregunto donde está la Avenida del Gran Capitán. Me dicen que al fondo a la izquierda. El GPS me da información pero como todo ha cambiado tanto no le hago mucho caso. Empiezan las vueltas a la manzana. Una y otra vez paso por el mismo sitio. Sigo sin reconocer nada. Estoy perdido y en una moto no se pueden hacer varias cosas a la vez. Continuo dando vueltas. Empiezo a sudar pues hace calor, creo ver un termómetro que marca 34º… Otra vez paso por el mismo sitio, pero me niego a seguir y giro a la derecha. Veo el nombre de la calle. Cruz Conde.. ¡Hombre por fin! Esta me suena. La sigo, llego a las Tendillas, ¡que cambiada está la plaza!, el reloj que daba las horas con el sonido de una guitarra está tapiado, me da la impresión que con unas maderas, ¡que pena!. Pero claro voy en moto, no voy andando como tantas veces pasé por allí… no me puedo parar, el tráfico empuja y entro en unas callejuelas que giran a derecha e izquierda y otra vez a izquierda y derecha…. Vuelvo a estar perdido. No reconozco nada. De pronto salgo a una avenida que cuando estudiante recorrí una y mil veces andando para llevar las cartas a Correos. ¡Estoy parado al lado de Correos! Pregunto por la Avenida del Gran Capitán. Me dan unas indicaciones pero ya no me es tan fácil encontrarme. Sigo adelante y, de pronto, sin saber como, pregunto por el Hotel Serrano y me dicen que está en la calle paralela a la que llevo pero es un poco difícil llegar pues están de obras y han cortado el paso… Doy la vuelta, callejeo otra vez procurando no perder el norte y veo el nombre de una calle, Alhaquen II ¿? Es donde viven mis primos y recuerdo que es continuación de la calle que busco.. Sigo adelante y salgo por fin a la Avenida del Gran Capitán. Ahora es de un solo sentido y tengo que ir en dirección contraria. Me lo pienso pues no puedo seguir dando vueltas, sudando y arriesgándome
Por fin, ya en mi habitación, duchado y cambiado, llamo a Rafael con quien quedo, a las 19 h, en la recepción del hotel. A menos 10 bajo y espero, charlando con el recepcionista, de lo cambiado que está el hotel. Yo lo conocí en los años 60 y, entonces, el hotelito era una casa típica cordobesa, con un patio interior al que daban las habitaciones y donde había cantidad de macetas con flores y plantas... A este patio, antesala de las habitaciones, se accedía empujando una puerta acristalada batiente
El recepcionista no conoció aquella época, seguramente ni siquiera había nacido.
Yo estaba apoyado en el mostrador y mirando hacia la puerta de entrada donde estaba aparcada la moto. A las 19h entró un hombre que se dirigió a mi y pensé que era Rafael con quien había quedado diciendome lo que había cambiado pues no lo recordaba así. Por lo visto él si me reconoció pues vino directo a mi y me dio un abrazo con una gran sonrisa. Yo le dije: "¿eres Rafael?" y entendí que me decía que sí pero al momento entró otro hombre y entonces me dije, ese si es Rafael, entonces, "¿tú quien eres?.... Soy Antonio... ¡Es verdad! Tu eres Antonio... ¿Cuantas veces he intentado encontrarte. Pensaba que estarías por otras tierras!
Después de los abrazos y preguntas respuestas que se atropellaban, nos fuimos a tomar unas cervezas.
Ya estábamos todos jubilados, Antonio había trabajado en Telefónica y llevaba unos cuantos años jubilado y bastante aburrido de esa situación que no tenía remedio. Había seguido jugando al balonmano bastantes años después de que yo me fuera de Córdoba y, luego, hasta hace pocos años, se dedicó a entrenar a jóvenes equipos... En cuanto a Rafael, trabajó en.....
Luego vino Sevilla, Huelva, Ayamonte, Portugal, Granada, Murcia....
Etapa de Córdoba a Sevilla:
Después de una tarde noche muy agradable en compañía de unos amigos reencontrados después de cerca de 40 años, a las 12 de la noche volvimos andando al Hotel y, tras la despedida con la promesa de volver y repetir, subí a la habitación a descansar.
Toda la noche la pasé, extrañando la cama pero sobre todo intentando oír el sonido de la lluvia, ya que los "hombres del tiempo", habían amenazado con lluvias torrenciales para ese sábado en Andalucía. A las 7 de la mañana me levanté y me asomé a la ventana y no llovía. "¡Que suerte! A ver si dura.", me dije. Me vestí tranquilamente y a las 7h30 estaba desayunando en el restaurante del hotel. Seguía sin llover pero amenazaba agua. A las 8h ya estaba listo para salir y bajé las maletas y los trastos a la recepción del hotel para ver si conseguía preparar la moto antes de que empezara a caer agua.
No lo conseguí. Empezó a llover y decidí no esperar e irme. Había pensado hacer el viaje, Córdoba - Sevilla, por las carreteras secundarias en vez de la autopista, pero viendo como se ponía el día, decidí ir por esta última. ¡Nunca he visto caer tanta agua! Menos mal que no hacía frio porque, excepto los calcetines, todo se empapó....
Seguirá...
Salgo el día 8 de octubre a las 8h15 de la mañana.
Bajo al garaje a cargar la maletas y espero a Almudena que quedó en venir a despedirme pero estoy demasiado abrigado y empiezo a sudar…. Finalmente decido irme a que me de el aire. Cuando estoy subiendo el puerto de Buñol empiezo a notar el cambio de temperatura, hace fresquito pero agradable. Suena el teléfono pero mi manos libres está mal conectado pues no consigo hablar. Finalmente decido parar a unos 60 km de Valencia y llamo a Almudena. Ha llegado cuando yo salía, nos hemos cruzado. Me desea buen viaje y sigo camino de Córdoba donde quiero llegar a media tarde. Mi GPS funciona bien pero la pantalla no se ve con la claridad del sol y no oigo las indicaciones. Tampoco me hace mucha falta pues creo que recuerdo el camino. Solo lo necesitaré para entrar y salir de las ciudades, sobre todo Sevilla que conozco bien poco y se me hizo siempre un mundo
A las 10h20 primer repostaje ya que no salía con el depósito lleno. La bolsa sobre el depósito no es cómoda pues cae sobre mi y, en parado, al girar el manillar toca el botón del elevalunas y me baja la visera. No me convence. Aprovecho y me tomo un bocadillo de los 4 que llevo y bebo un poco de agua, estiro las piernas y seguimos carretera
Llegando al cruce de la NIII donde la carretera va hacia Madrid y hacia Albacete creo que tengo un despiste y continuo dirección Madrid. Poco antes de llegar a Honrubia giro a la izquierda camino de Manzanares. Ya llevo unos cuantos kilómetros de autovía y es muy monótono. El trasero empieza a doler pero aún quedan unos cuantos kilómetros mas. Continua la monotonía, el motor suena como una máquina de coser y la velocidad de crucero a 110 km/h se mantiene con facilidad, con puntas de 120 km/h
A las 12h30, me salgo de la autovía y busco un lugar donde parar un rato a la sombra. Las llanuras de la Mancha son interminables. No quiero andar mucho buscando y me paro a la sombra de un árbol al borde de una carretera de segundo orden. Es también una recta infinita….
Estiro las piernas, enderezo la espalda y me como otros dos bocadillos. Hay que seguir. Se está haciendo pesada la carretera por monótona y solitaria. Los coches que pasan van mas rápido que yo. Y después dicen que los moteros van como "locos"…
Pero yo quiero disfrutar del sonido del motor que sigue sonando cual máquina de coser….
Siguen cayendo los kilómetros y me pongo a cantar. Dentro del casco mi voz suena bien….me gusta oírme, jejeje…
| Una parada en Despeñaperros... |
A las 14h45 vuelvo a parar para el segundo repostaje. Ya llevamos 455 km. Quedan unos 130 km para llegar a Córdoba. Empiezo a pensar en el “berenjenal” en que me he metido… “Cuando llegue a Sevilla dejo la moto allí y la pongo en venta…”. “ Por un billete de vuelta a Valencia regalo la moto….” Es una paliza de monotonía, soledad y fatiga. Sobre todo por falta de entrenamiento…
Finalmente llegamos, mi moto y yo, a Córdoba ¡!... No reconozco nada. Una gran avenida.. Calor, coches, rotondas, semáforos, ruidos… Pregunto donde está la Avenida del Gran Capitán. Me dicen que al fondo a la izquierda. El GPS me da información pero como todo ha cambiado tanto no le hago mucho caso. Empiezan las vueltas a la manzana. Una y otra vez paso por el mismo sitio. Sigo sin reconocer nada. Estoy perdido y en una moto no se pueden hacer varias cosas a la vez. Continuo dando vueltas. Empiezo a sudar pues hace calor, creo ver un termómetro que marca 34º… Otra vez paso por el mismo sitio, pero me niego a seguir y giro a la derecha. Veo el nombre de la calle. Cruz Conde.. ¡Hombre por fin! Esta me suena. La sigo, llego a las Tendillas, ¡que cambiada está la plaza!, el reloj que daba las horas con el sonido de una guitarra está tapiado, me da la impresión que con unas maderas, ¡que pena!. Pero claro voy en moto, no voy andando como tantas veces pasé por allí… no me puedo parar, el tráfico empuja y entro en unas callejuelas que giran a derecha e izquierda y otra vez a izquierda y derecha…. Vuelvo a estar perdido. No reconozco nada. De pronto salgo a una avenida que cuando estudiante recorrí una y mil veces andando para llevar las cartas a Correos. ¡Estoy parado al lado de Correos! Pregunto por la Avenida del Gran Capitán. Me dan unas indicaciones pero ya no me es tan fácil encontrarme. Sigo adelante y, de pronto, sin saber como, pregunto por el Hotel Serrano y me dicen que está en la calle paralela a la que llevo pero es un poco difícil llegar pues están de obras y han cortado el paso… Doy la vuelta, callejeo otra vez procurando no perder el norte y veo el nombre de una calle, Alhaquen II ¿? Es donde viven mis primos y recuerdo que es continuación de la calle que busco.. Sigo adelante y salgo por fin a la Avenida del Gran Capitán. Ahora es de un solo sentido y tengo que ir en dirección contraria. Me lo pienso pues no puedo seguir dando vueltas, sudando y arriesgándome
Por fin, ya en mi habitación, duchado y cambiado, llamo a Rafael con quien quedo, a las 19 h, en la recepción del hotel. A menos 10 bajo y espero, charlando con el recepcionista, de lo cambiado que está el hotel. Yo lo conocí en los años 60 y, entonces, el hotelito era una casa típica cordobesa, con un patio interior al que daban las habitaciones y donde había cantidad de macetas con flores y plantas... A este patio, antesala de las habitaciones, se accedía empujando una puerta acristalada batiente
El recepcionista no conoció aquella época, seguramente ni siquiera había nacido.
Yo estaba apoyado en el mostrador y mirando hacia la puerta de entrada donde estaba aparcada la moto. A las 19h entró un hombre que se dirigió a mi y pensé que era Rafael con quien había quedado diciendome lo que había cambiado pues no lo recordaba así. Por lo visto él si me reconoció pues vino directo a mi y me dio un abrazo con una gran sonrisa. Yo le dije: "¿eres Rafael?" y entendí que me decía que sí pero al momento entró otro hombre y entonces me dije, ese si es Rafael, entonces, "¿tú quien eres?.... Soy Antonio... ¡Es verdad! Tu eres Antonio... ¿Cuantas veces he intentado encontrarte. Pensaba que estarías por otras tierras!
Después de los abrazos y preguntas respuestas que se atropellaban, nos fuimos a tomar unas cervezas.
Ya estábamos todos jubilados, Antonio había trabajado en Telefónica y llevaba unos cuantos años jubilado y bastante aburrido de esa situación que no tenía remedio. Había seguido jugando al balonmano bastantes años después de que yo me fuera de Córdoba y, luego, hasta hace pocos años, se dedicó a entrenar a jóvenes equipos... En cuanto a Rafael, trabajó en.....
Luego vino Sevilla, Huelva, Ayamonte, Portugal, Granada, Murcia....
Etapa de Córdoba a Sevilla:
Después de una tarde noche muy agradable en compañía de unos amigos reencontrados después de cerca de 40 años, a las 12 de la noche volvimos andando al Hotel y, tras la despedida con la promesa de volver y repetir, subí a la habitación a descansar.
| Toñi, Rafaei, Antonio, Tatiana, Mari Luz y Llelli (Estrella). |
No lo conseguí. Empezó a llover y decidí no esperar e irme. Había pensado hacer el viaje, Córdoba - Sevilla, por las carreteras secundarias en vez de la autopista, pero viendo como se ponía el día, decidí ir por esta última. ¡Nunca he visto caer tanta agua! Menos mal que no hacía frio porque, excepto los calcetines, todo se empapó....
Seguirá...
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