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viernes, 29 de abril de 2011

¡¡220.000 Voltios!!....

30 de Octubre de 2007

¿veis el arco?... Alguien pensaba que estaba "loco"...
Siempre, desde que conocí esta forma de trabajo, quise probar y tocar una instalación que estuviera a 220 kV o 220.000 Voltios. El tiempo pasaba y las oportunidades también, quizá porque el amigo Miguel Angel, Director de TET, (Trabajos En Tensión), en Cobra, me daba "largas" cada vez que lo comentaba con él.

Aún hoy espero un Carnet expedido por él donde certifique mi puesta a potencial... Quizá haya sido el mas veterano en tocar esa tensión.

Por ello, puesto que ya me quedaban pocas oportunidades, ya que el tiempo del retiro se echaba encima, aproveché uno de los cursos periódicos que la Empresa realiza, y, al mismo tiempo que llevaba a un Cliente a que visitara nuestras instalaciones de la Escuela de TET de Madrid, creo que cogí por sorpresa a Miguel Angel, me "pertreché" y subí a la instalación de la subestación, en el embarrado de 220.000 Voltios, donde se hacía las prácticas del curso, y ante la mirada de todos los asistentes, entre los que había algunos operarios de mi Delegación de Valencia, me puse en contacto, a potencial, con ella.

Las sensaciones son varias. Primero no lo piensas mucho porque si no, no subes. Luego haces un acto de fé en la Técnica, ya que por algo somos de Ciencias....y, finalmente te acercas a la tensión y...¡oh!, sufres una pequeña decepción.... No te caes escaleras abajo ni sales despedido volando por los aires ni notas ninguna fuerza a la que no estamos acostumbrados. Solo un pequeño cosquilleo en el cuello y debajo del casco pero nada mas. Se puede soportar perfectamente.

Una vez arriba y en contacto con la tensión te preguntas ¿Y ahora que hago aquí arriba? No se han encendido las órbitas oculares, ni te han entrado convulsiones ni.... Pues venga, vamos a jugar un poco y hagamos saltar el arco... Te pasas un momento "chisporroteando" y, finalmente, te decides a bajar de nuevo al mundo cruel que te espera...


En construcción...

domingo, 10 de abril de 2011

Fotos; otros tipos de aventuras......

Año 1958...

Mi hermano Julio y yo....pronto empezamos.

Preparando el ataque a los bisontes....




Unos años antes....


Como no va a tener afición a las motos....
Mi hermana Pili...
Y ahora de pesca. Mi Padre y yo, con el bañador de mi hermana...
Otra aventura: La pesca submarina...

Y también vamos a cazar, por qué no?...
El Gran Cazador...
Un domingo, tomando el sol...
...
Miguel...

Pili...


Y aquí, el artista el 2 de enero del 2008...











sábado, 9 de abril de 2011

Un día de aventuras...

Septiembre de 2005.

Comienza la aventura...

Los Aventureros...
Aquí el agua está tranquila, lo malo viene luego...

Las valientes Aventureras...

Era a principios del mes de septiembre del 2005.

Nuestra amiga Contxa, nos había hablado, hacía un tiempo, de pasar un fin de semana, en un hotelito en Alcalá del Júcar, donde se realizaban actividades en la Naturaleza. Haríamos Rafting, titoliras, 4 x 4 en Quads..... Ella ya había estado allí con sus alumnos.
Nos convenció, a unos mas que a otros, y para allá que nos vamos, no sin antes haberme hecho prometer, Margarita, que no la obligaría a hacer "rappel" ni cosas "raras"... Aunque luego si que hizo "rafting" por el río. El agua no le da miedo....



El equipo estaba formado por Contxa, Margarita y Vicenta, Gabriel, Miguel y Pedro.


Seguirá.....

martes, 22 de marzo de 2011

Pequeña Vuelta a Andalucía en solitario....

El pasado mes de Octubre, año 2010, conseguí por fin, hacer realidad una parte de mis sueños...

Salgo el día 8 de octubre a las 8h15 de la mañana.

Bajo al garaje a cargar la maletas y espero a Almudena que quedó en venir a despedirme pero estoy demasiado abrigado y empiezo a sudar…. Finalmente decido irme a que me de el aire. Cuando estoy subiendo el puerto de Buñol empiezo a notar el cambio de temperatura, hace fresquito pero agradable. Suena el teléfono pero mi manos libres está mal conectado pues no consigo hablar. Finalmente decido parar a unos 60 km de Valencia y llamo a Almudena. Ha llegado cuando yo salía,  nos hemos cruzado. Me desea buen viaje y sigo camino de Córdoba donde quiero llegar a media tarde. Mi GPS funciona bien pero la pantalla no se ve con la claridad del sol y no oigo las indicaciones. Tampoco me hace mucha falta pues creo que recuerdo el camino. Solo lo necesitaré para entrar y salir de las ciudades, sobre todo Sevilla que conozco bien poco y se me hizo siempre un mundo

A las 10h20 primer repostaje ya que no salía con el depósito lleno. La bolsa sobre el depósito no es cómoda pues cae sobre mi y, en parado, al girar el manillar toca el botón del elevalunas y me baja la visera. No me convence. Aprovecho y me tomo un bocadillo de los 4 que llevo y bebo un poco de agua, estiro las piernas y seguimos carretera
Llegando al cruce de la NIII donde la carretera va hacia Madrid y hacia Albacete creo que tengo un despiste y continuo dirección Madrid. Poco antes de llegar a Honrubia giro a la izquierda camino de Manzanares. Ya llevo unos cuantos kilómetros de autovía y es muy monótono. El trasero empieza a doler pero aún quedan unos cuantos kilómetros mas. Continua la monotonía, el motor suena como una máquina de coser y la velocidad de crucero a 110 km/h se mantiene con facilidad, con puntas de 120 km/h
A las 12h30, me salgo de la autovía y busco un lugar donde parar un rato a la sombra. Las llanuras de la Mancha son interminables. No quiero andar mucho buscando y me paro a la sombra de un árbol al borde de una carretera de segundo orden. Es también una recta infinita….




Estiro las piernas, enderezo la espalda y me como otros dos bocadillos. Hay que seguir. Se está haciendo pesada la carretera por monótona y solitaria. Los coches que pasan van mas rápido que yo. Y después dicen que los moteros van como "locos"
Pero yo quiero disfrutar del sonido del motor que sigue sonando cual máquina de coser….
Siguen cayendo los kilómetros y me pongo a cantar. Dentro del casco mi voz suena bien….me gusta oírme, jejeje…



Una parada en Despeñaperros...

A las 14h45 vuelvo a parar para el segundo repostaje. Ya llevamos 455 km. Quedan unos 130 km para llegar a Córdoba. Empiezo a pensar en el “berenjenal” en que me he metido… “Cuando llegue a Sevilla dejo la moto allí y la pongo en venta…”. “ Por un billete de vuelta a Valencia regalo la moto….” Es una paliza de monotonía, soledad y fatiga. Sobre todo por falta de entrenamiento…
Finalmente llegamos, mi moto y yo, a Córdoba ¡!... No reconozco nada. Una gran avenida.. Calor, coches, rotondas, semáforos, ruidos… Pregunto donde está la Avenida del Gran Capitán. Me dicen que al fondo a la izquierda. El GPS me da información pero como todo ha cambiado tanto no le hago mucho caso. Empiezan las vueltas a la manzana. Una y otra vez paso por el mismo sitio. Sigo sin reconocer nada. Estoy perdido y en una moto no se pueden hacer varias cosas a la vez. Continuo dando vueltas. Empiezo a sudar pues hace calor, creo ver un termómetro que marca 34º… Otra vez paso por el mismo sitio, pero me niego a seguir y giro a la derecha. Veo el nombre de la calle. Cruz Conde.. ¡Hombre por fin! Esta me suena. La sigo, llego a las Tendillas, ¡que cambiada está la plaza!, el reloj que daba las horas con el sonido de una guitarra está tapiado, me da la impresión que con unas maderas, ¡que pena!. Pero claro voy en moto, no voy andando como tantas veces pasé por allí… no me puedo parar, el tráfico empuja y entro en unas callejuelas que giran a derecha e izquierda y otra vez a izquierda y derecha…. Vuelvo a estar perdido. No reconozco nada. De pronto salgo a una avenida que cuando estudiante recorrí una y mil veces andando para llevar las cartas a Correos. ¡Estoy parado al lado de Correos! Pregunto por la Avenida del Gran Capitán. Me dan unas indicaciones pero ya no me es tan fácil encontrarme. Sigo adelante y, de pronto, sin saber como, pregunto por el Hotel Serrano y me dicen que está en la calle paralela a la que llevo pero es un poco difícil llegar pues están de obras y han cortado el paso… Doy la vuelta, callejeo otra vez procurando no perder el norte y veo el nombre de una calle, Alhaquen II ¿? Es donde viven mis primos y recuerdo que es continuación de la calle que busco.. Sigo adelante y salgo por fin a la Avenida del Gran Capitán. Ahora es de un solo sentido y tengo que ir en dirección contraria. Me lo pienso pues no puedo seguir dando vueltas, sudando y arriesgándome

Por fin, ya en mi habitación, duchado y cambiado, llamo a Rafael con quien quedo, a las 19 h, en la recepción del hotel. A menos 10 bajo y espero, charlando con el recepcionista, de lo cambiado que está el hotel. Yo lo conocí en los años 60 y, entonces, el hotelito era una casa típica cordobesa, con un patio interior al que daban las habitaciones y donde había cantidad de macetas con flores y plantas... A este patio, antesala de las habitaciones, se accedía empujando una puerta acristalada batiente
El recepcionista no conoció aquella época, seguramente ni siquiera había nacido.
Yo estaba apoyado en el mostrador y mirando hacia la puerta de entrada donde estaba aparcada la moto. A las 19h entró un hombre que se dirigió a mi y pensé que era Rafael con quien había quedado diciendome lo que había cambiado pues no lo recordaba así. Por lo visto él si me reconoció pues vino directo a mi y me dio un abrazo con una gran sonrisa. Yo le dije: "¿eres Rafael?" y entendí que me decía que sí pero al momento entró otro hombre y entonces me dije, ese si es Rafael, entonces, "¿tú quien eres?.... Soy Antonio... ¡Es verdad! Tu eres Antonio... ¿Cuantas veces he intentado encontrarte. Pensaba que estarías por otras tierras!
Después de los abrazos y preguntas respuestas que se atropellaban, nos fuimos a tomar unas cervezas.
Ya estábamos todos jubilados, Antonio había trabajado en Telefónica y llevaba unos cuantos años jubilado y bastante aburrido de esa situación que no tenía remedio. Había seguido jugando al balonmano bastantes años después de que yo me fuera de Córdoba y, luego, hasta hace pocos años, se dedicó a entrenar a jóvenes equipos... En cuanto a Rafael, trabajó en.....

Luego vino Sevilla, Huelva, Ayamonte, Portugal, Granada, Murcia....

Etapa de Córdoba a Sevilla:
Después de una tarde noche muy agradable en compañía de unos amigos reencontrados después de cerca de 40 años, a las 12 de la noche volvimos andando al Hotel y, tras la despedida con la promesa de volver y repetir, subí a la habitación a descansar.
Toñi, Rafaei, Antonio, Tatiana, Mari Luz y Llelli (Estrella).
Toda la noche la pasé, extrañando la cama pero sobre todo intentando oír el sonido de la lluvia, ya que los "hombres del tiempo", habían amenazado con lluvias torrenciales para ese sábado en Andalucía. A las 7 de la mañana me levanté y me asomé a la ventana y no llovía. "¡Que suerte! A ver si dura.", me dije. Me vestí tranquilamente y a las 7h30 estaba desayunando en el restaurante del hotel. Seguía sin llover pero amenazaba agua. A las 8h ya estaba listo para salir y bajé las maletas y los trastos a la recepción del hotel para ver si conseguía preparar la moto antes de que empezara a caer agua.
No lo conseguí. Empezó a llover y decidí no esperar e irme. Había pensado hacer el viaje, Córdoba - Sevilla, por las carreteras secundarias en vez de la autopista, pero viendo como se ponía el día, decidí ir por esta última. ¡Nunca he visto caer tanta agua! Menos mal que no hacía frio porque, excepto los calcetines, todo se empapó....


Seguirá...